Spike Lee me dijo “Haz lo que debas”

17 de junio de 2020
haz lo que de debas Spike Lee

Cada inicio de verano me gusta darle la bienvenida al calor estival con una tradición. Cojo una bebida fría, me hago una pizza y me siento en el sofá para disfrutar de “Haz lo que debas”, la película más famosa y reconocible de Spike Lee. También es una de las más controvertidas de un director bastante controvertido ya de por sí, y este apelativo es el que se repetía en muchas de las críticas y notas de prensa en el estreno de la película allá por el año 89, cosa que no deja de ser cierta, pero que esconde una verdad aún más cierta, es una película enorme y atemporal cuyo mensaje para bien o para mal sigue totalmente vivo a día de hoy, 30 años después.

En la película se nos muestran las relaciones y conflictos de los diferentes personajes que habitan en un humilde barrio de Brooklyn (predominantemente negro) en un calurosísimo día de verano, poniendo especial atención en Mookie (interpretado por el propio Spike lee) un repartidor que trabaja en la mundialmente famosa pizzería de Sal, y que ejerce de hilo conductor entre los diferentes personajes.

La genial y luminosa fotografía ayuda bastante a que nos sumerjamos de lleno y casi sintamos el calor asfixiante del verano neoyorquino así como la banda sonora típica del director de Atlanta que ayuda a restar tensión a ciertos momentos de la película metiéndonos de lleno en las calles del barrio en las que el DJ y locutor local, el señor Love daddy (interpretado por un joven Samuel L Jackson) mezcla temazo tras temazo mientras nos cuenta los entresijos del barrio.

La película es una declaración de intenciones desde los créditos iniciales en los que una enérgica Rossie Pérez baila al ritmo de “fight the power” de Public Enemy, el barrio se rige por sus propias normas de convivencia, y toda intervención e intromisión de la policía es vista con desprecio y recelo por los habitantes del barrio que hasta tiene su propio alcalde, Da Mayor, un amigable anciano borrachín interpretado por Ossie Davies que imparte su sabiduría a los jóvenes del barrio mientras trata de ganarse unos dólares para comprarse una cerveza Miller. Él es, de hecho, el que da título a la película cuando le aconseja a Mookie que haga siempre lo que deba. En este barrio se respira tensión racial desde el principio, claramente personificada en Vitto, el joven italoamericano hijo de Sal, que muestra un claro desprecio hacia sus congéneres negros, por lo menos hacia los negros pobres, ya que en sus propias palabras Michael Jordan, Prince o Eddie Murphy son otra cosa, son negros, pero no son negratas.

Haz lo que debas

Pero no se queda solo en eso el bueno de Spike a la hora de tratar los conflictos raciales, ya que también nos muestra las rivalidades entre afroamericanos y puertorriqueños con ese duelo de radiocasettes entre estos y Radio Raheem, y sobre todo el desprecio constante de los afroamericanos hacia los asiáticos que regentan la tienda local, pero también tiene espacio Spike para la autocrítica, cuando los 3 viejos del barrio discuten sobre la negación de la comunidad negra para aprovechar sus pocas oportunidades y prosperar.

En definitiva un sinfín de tensiones producidas por la ira de una comunidad y una clase social que se siente abandonada y perseguida y que ve en la ira su única salida, ya lo dice el propio Radio Raheem con su discurso homenaje a “la noche del cazador” cuando nos habla de la lucha entre el odio y el amor y como el amor debe anteponerse al odio y como a día de hoy ese problema sigue vigente en Estados Unidos. El propio Spike Lee a raíz de los disturbios producidos por la muerte de George Floyd criticaba que el presidente Trump hubiese lanzado un mensaje de odio en lugar de paz, y lo mucho que le preocupaba esto.

Haz lo que debas', la Obra Maestra de Spike Lee

Pero volvamos al barrio y a su historia; Mookie se siente explotado por tener que patearse las calles durante un día tan caluroso, pero tiene que ganar dinero para su reciente hijo, ayudar a su novia y pagar el alquiler del piso que comparte con su hermana. Además tiene conflictos  con su jefe Sal, el simpático italoamericano dueño de la mundialmente famosa pizzería “un dólar con 50 la porción, queso extra son dos dólares” además de con el racista hijo de este, Vitto, este trata de convencer a su padre de trasladar el negocio a un barrio con menos población negra pero su padre, mucho más tolerante se siente orgulloso de que esos chicos hayan crecido comiendo su comida. Radio Raheem solo quiere pasear al ritmo de Public Enemy. Chicharra se muestra constantemente molesto y desquiciado con cualquier cosa desde que el muro de la fama de Sal no cuente con famosos afroamericanos hasta que un blanco se haya mudado a su barrio y le haya manchado sus jordan. Smiley trata de vender sus postales coloreadas. Picha dulce Willie se queja de todo con sus amigos cascarrabias. Jade solo quiere que su hermano conserve el único trabajo que le ha durado más de un mes. Tina quiere que Mookie pase más tiempo con ella y con su hijo. Da mayor beberse una cerveza Miller, aconsejar a los jóvenes  e impresionar a hermana madre… Mediante esta serie de personajes y sus respectivas interacciones Spike Lee teje una red de seguridad que suscita la atención del espectador y le adentra con genialidad en el barrio hasta el punto de necesitar una bebida fría para refrescarse y salivar por un trozo de pizza, y ahí es donde se aprecia la genialidad de Spike, que consigue que nos importen de verdad los problemas de este variopinto grupo de gente para darnos un mazazo de realidad en el climax que nos deje absortos y pensativos en el sofá porque, al caer la noche, toda la tensión racial que parecía aliviada explota en un terrible desencadenante.

Una absurda discusión en la pizzería acaba explotando la tensión entre los personajes y provocando una pelea entre Radio Rahhem y un Sal que nos muestra su cara más furiosa y racista, y que terminará con la muerte de Radio a manos de la policía, una imagen que debería hacernos reflexionar sobre un problema que por desgracia sigue muy vivo a día de hoy y que deja noqueado tanto al espectador como a los habitantes del barrio que en ese momento dejan atrás sus diferencias y se unen en un mismo sentimiento de rechazo y rabia contra una situación injusta como es la muerte de un congénere a manos de la policía, y que dirige esta rabia hacia la pizzería de sal, destrozándola e incendiándola, siendo el propio Mookie el que inicia estos disturbios al estrellar un cubo de basura contra el escaparate de la pizzería.

Haz lo que debas (1989) - Filmaffinity

Son muchos los espectadores que cuestionan la actitud de Mookie preguntándose si hace lo que debe al iniciar los disturbios contra la pizzería cuyos dueños le consideraban casi familia. Hay quien considera incluso que esa acción busca dirigir la rabia hacia la pizzería para así librar al propio Sal y sus hijos de la ira de la turba. Spike Lee fue claro al responder a estas cuestiones cuando dijo que únicamente espectadores blancos le planteaban estas preguntas ya que solo estos podían verse más preocupados por la destrucción de la propiedad de un blanco que por la vida de un negro. No hay que olvidar que nos encontramos ante una obra de ficción y no es cuestión de si el propio Spike Lee justifica o no los disturbios, simplemente trata de mostrarnos por qué y el cómo gestiona la rabia y la injusticia una comunidad que se siente abandonada por la administración, y es que esa ira no es algo que uno pueda comprender fácilmente desde su posición, viendo como aun a día de hoy se siguen sucediendo los mismos problemas y ciudadanos afroamericanos siguen muriendo de manera injusta y absurda, pero también nos deja una reconciliación final entre Sal y Mookie demostrándonos que la solución a este problema pasa siempre por el amor y la comprensión y no por el aumento de la crispación y el racismo.

La película cierra con dos frases sobre la violencia, una de Martin Luther King condenándola y otra de Malcolm X justificándola como legítima defensa contra la represión creando si cabe más controversia sobre el mensaje de la película o sobre si Spike justifica o no la violencia, cuestión complicada, en cualquier caso, haz siempre lo que debas Mookie.

Sergio Laguna

Código Alien